RAMON
JIMENEZ comienza a recoger los frutos
de su trabajo.
La
Cobra de la Yeguada Cacereña
La Ciervina, en lo más Alto
Sorprendió en Colmenar- AGAMA
2000 por su morfología, similitud, movimientos y óptima
presentación.
Reportaje
© Pura Raza
(Junio 2000)

Tuvimos ocasión
de conocer a la cobra de la Yeguada La Ciervina de la mano de su propietario
Ramón Jiménez a finales de 1997, con motivo de la obtención
del título de Campeón de la Raza en Talavera por parte
de Macetero, uno de los sementales de la yeguada.
Ocasión que a la sazón aprovechamos para publicar unas
declaraciones de su gerente y propietario (N¼ 2 de Pura Raza) que provocaron
sorpresa y algunas reticencias en el sector, dado los planteamientos
claros y transparentes de Ramón Jiménez, segœn los cuales
la ganadería equina podía y debía crear verdadero
mercado (y en consecuencia generar riqueza y beneficios), si se aplicaba
auténtica seriedad de métodos en la cría y en el
aprovechamiento de los recursos y medios.
Aquellas valoraciones económicos y de mercado no ensombrecieron,
sin embargo, los logros presentados por la yeguada cacereña ni
los planes a medio y largo plazo de un experimentado ganadero que aplicaba
su experiencia en otros productos y razas al mundo del caballo español.
Sí
puede que quedara un poco relegada, o quizá no bien explicada,
la valoración muy personal que Ramón Jiménez hacía
de sus productos; en particular, la mirada especial, la atención
y el papel que éste ofrecía a su cobra (Indomable, Albuera
y Esperada), como emblema y representación de todas las hembras
de la yeguada. Pues no hay que olvidar que Ramón Jiménez
ha conducido y conduce La Ciervina con un pragmatismo que debería
servir de ejemplo a muchos criadores que piensan que se puede hacer
ganadería œnicamente con avales y dinero. Ideas y actuaciones
expone con claridad y dentro de cuyos esquemas las hembras aparecen
como base y materia prima productiva de toda ganadería, pudiendo
ser prescindibles e intercambiables (a pesar de su importante papel)
los sementales, y otorgando a los potros el verdadero protagonismo del
mercado.
Basta citar como ejemplo práctico de este política el
hecho de que La Ciervina es una de las escasísimas yeguadas de
caballos de Pura raza Espa;ola que convierte en extraordinario lo que
debería ser norma de toda la raza. Es decir, lleva a cabo un
trabajo de selección sobre la base del chequeo y la prueba a
las hembras. Por eso no debe sorprender que una ganadería que
monta y prueba a muchas de sus futuras madres, termine coronando una
carrera de trabajo con una cobra que desde hace varios años se
convirtió en emblema y asignatura obligada de la yeguada.
De esta forma, Ramón Jiménez consolida una línea
de calidad en continuo ascenso, que este año puede verse plenamente
reconocida si el criador cacereño opta por la presencia en cualquiera
de los concursos del Circuito Campeonato de España ANCCE y termina
demostrando en Sevilla la calidad que varios de sus ejemplares van a
exhibir en Madrid.
Presente en Zaragoza, Salamanca y Agama´2000, La Ciervina acapara
ya dos medallas de oro obtenidas en la capital del Ebro con Centurión
y Dulcinea, ésta última campeona de movimientos de su
sección; un título de campeona de movimientos con Dalila
16 en Salamanca; medalla de plata y campeón de movimientos con
Carnicero 1 en Colmenar, y la medalla de oro obtenida en este último
concurso y que ha dado lugar al reconocimiento de esta crónica
hacia Indomable, Esperada y Albuera, las tres integrantes de la cobra
que ha triunfado en Colmenar.
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©
Texto: PURA RAZA. Fotos: Paco Rey. (Abril-Junio de 2000)
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