YEGUADA
LA CIERVINA (Cáceres)
El
secreto, para
Ramón Jiménez Díaz,
esta en el régimen de libertad
de sementales, potros y Yeguas
"Macetero",
Campeón de la Raza en
el 5° Morfológico de Talavera
Reportaje
© Pura Raza
(Diciembre de 1997)

En un mundo tecnificado
como el nuestro, en que las soluciones de laboratorio adquieren un especial
prestigio y relevancia, la Yeguada "La Ciervina" merece una
especial consideración por los particulares y eficaces métodos
que su gerente y propietario, Ramón Jiménez Diaz, viene
poniendo en marcha desde su nacimiento. Unos métodos y un sistema
de selección y manejo que se sitúa en la antipodas del
laboratorio para encontrar en los usos tradicionales una rentabilidad
y unos éxitos que no terminan de hallar algunas ganaderias comprometidas
con unas altas dosis de racionalidad. Porque Ramón Jiménez,
singular excepción dentro del contradictorio discurso de la ganaderia
caballar, no se muerde la lengua a la hora de reconocer que "La
Ciervina" obtiene un claro margen de beneficio económico
desde hace varios años. "Si no fuera de esta formarecalcayo
no tendría las diez reproductoras y sus descendientes que tengo
en la actualidad. Como aficionado, y para perder dinero como muchos
ganaderos afirman, me conformarfá con dos o tres caballos para
mi y para mis hijos. El planteamiento de mi politica de empresa es claro.
Se trata de analizar los costes que produce un potro desde su nacimiento
hasta su venta, imputarle en cuanto producto los costes de yeguas y
el mantenimiento veterinario de la yeguada y deducirlo de la cantidad
tota/ de venta. Una ganaderia de las características de La C¡ervina
tiene que otrecer beneficios. Otra cosa muy distinta es, claro está,
intentar crear una yeguada sin condiciones materiales, en los jerdines
de un chalé o en una finca de cuatro hectáreas. En esas
condiciones, la rentabilidad es impensable porque todo el teórico
beneficio se esfuma en el capitulo de veterinaria y en el capitulo de
piensos. Y en esas condiciones hay muchas ganaderias".
El criterio tradicional que mantiene Ramón Jirnénez Diaz
no está en contradicción, como se observa, con un estudiado
método de producción y eficacia empresarial. Al contrario,
basado en una rigurosa politica de aprovechamiento de pastos, a la antigua
usanza, en el intercambio y la movilidad de la cabaña entre cada
una de las tres fincas que posee la yeguada, y en la coexistencia del
ganado equino con el bovino principalmente y otras especies animales,
no hay un solo movimiento en La Ciervina que Ramón Jiménez
no le haya ofrecido una tipificación económica y funcional
desde un punto de vista de empresa. Un potro, en cuanto producto comercial,
y a modo de ejemplo, tiene tipificados unos gastos anuales de 37.000
pesetas; cantidad que se eleva a las 50.000 a la hora de adjudicarle
de forma alicuota los gastos de los ejemplares no considerados como
productos comerciales, sino como herramientas de producción:
reproductores y yeguas.
"Ocurre
aclara que a nosotros no nos quita el sueño la reproducción
y el manejo de nuestros potros. Somos conscientes de que, con unos buenos
antecedentes genealógicos y un buen sistema alimenticio, podemos
conseguir, en régimen de libertad y en pleno campo los potros
que están en nuestros objetivos. El premio obtenido por "Macetero"
es un reconacimiento a esta labor. El régimen de libertad nos
permite, además, eliminar mucha mano de obra innecesaria. Hasta
tal punto que hemos abandonado lo que podríamos llamar una reproducción
asistida, para dejar al reproductor de turno a campo abierto con las
yeguas. Todo lo cual nos está resultando más que provochoso
a la hora de hacer balance y analizar resultados"
Un ejemplo de esa "racionalidad en libertad" o de ese riguroso
análisis de las prácticas tradicionales que lleva a cabo
La Ciervina es la satisfactoria integración del ganado vacuno
con la cabaña de caballos pura raza española. Lo cual
conlleva una racionalización y aprovechamiento de pastos que
exige una movilidad constante de unos y otros ejemplares. "Pues
no hay que olvidar detalla Ramón Jiménez las
distintas alturas a través de las cuales comen la hierba el vacuno
y los caballos. Una debasa pisoteada por las vacas puede ser un excelente
pastizal para el caballo, si se sabe aprovechar".
La Ciervina, sin embargo, ha aprendido sobre la base de la experiencia.
Importante ganadero de vacuno, Ramón Jiménez creyó
posible reproducir los mismos esquemas a la cria de caballos pura raza
española y no resultó factible. El caballo español
no tiene nada que ver con el vacuno desde el punto de vista de la comercialización.
PROCEDENCIA
Once yeguas procedentes de Mariano Lovera, adquiridas a través
del Señorio de Bariain, junto al caballo | "Garboso XXXVI",
hoy propiedad de José Antón, fueron el núcleo que
dio origen a la yeguada la Ciervina. Cantidad insuficiente según
los planes iniciales, que pronto se vio ampliada con otras once adquiridas
a Mateo de Vera, de Andújar, cuatro a Francisco Fernández
Daza, "más algunas potras sueltas, que sirvieron para reunir
treinta y cinco yeguas en tomo a "Garboso" que muy pronto
se manifestaron como un número ilógIco y exces¡vo
en el mercado del pura raza español. Llevado por mi experiencia
de ganadero en otros campos, creí posible venderpotros de la
misma forma que vendemos borregos 0 terneros, y muy pronto comprendí
que no era posible. Aquí, el mercado es imprevisible e irregular
y sólo comercializas unidades, frente al vacuno o el ovino, que
vendes grandes cantidades a circuitos comerciales estables. Estas particularidades
me llevaron, en primer lugar, a reducir y a extremar la selección
para no tener que precipitar las ventas. El singular mercado del PRE
me condujo además a una presencia activa en los concursos morfológicos
y a enfrentarme a la publicidad como algo muy serio y que nunca me habla
planteado antes. Es decir, que nos encontrábamos en un mercado
may distinto y con unos gastos impensables en el vacuno Porlo que el
primer objetivo fue conseguir un equilidrio producción-mercado
que pudiésemos controlar y no se nos fuera de las manos".
Varios años después, La Ciervina ha reducido sus treinta
y seis yeguas iniciales a diez, punto en el que el gerente de la misma
cifra el equilibrio de empresa y el referente óptimo de beneficio.
Por otra parte, el triunfo de "Macetero" en Talavera ha servido
para reconocer y premiar un trabajo que nadie discute ni pone en duda.
Los potros de Ramón Jiménez se venden no sólo en
España, sino en Holanda también, en Alemania, en México
y en Suiza. Y mientras se alarga la entrevista y nos cuenta sus proyectos
futuros, su teléfono móvil no deja de sonar. De todas
las llamadas, y en poco más de una hora, dos futuros clientes...
Los dos de Asturias... Uno de ellos un neófito en el mundo del
caballo que quiere "un potro muy pacifico para aprender a montar"
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©
Texto: PURA RAZA. Fotos: Paco Rey 11 de 2000
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